lunes, 1 de marzo de 2010

Tenista del mes: Roger Federer

(Basilea, 1981) Tenista suizo. Roger Federer nació el 8 de agosto de 1981 a orillas del Rin, en la capital del cantón de Basilea, en la marca que separa Suiza de Alemania. Hijo de Lynette y Robert Federer, ella sudafricana, él suizo, su progenitor, hasta convertirse en su mánager, se ganaba bien la vida como representante de unos laboratorios farmacéuticos.

Roger creció empero en un entorno de ganaderos y agricultores, en las afueras de Basilea. De ahí que sea un tipo sencillo, que no se siente a gusto entre ejecutivos con traje y maletín.

Primeros pasos en las canchas

Creció con la imagen en su memoria de dos grandes campeones en el All Tennis Club, Stefan Edberg y Boris Becker, cuando vio por televisión la final de Wimbledon que ambos disputaron en 1989. Agarró su primera raqueta a los ocho años, pero el fútbol y el hockey sobre hielo le mantuvieron indeciso hasta los catorce, en que se integró en la Federación Suiza de Tenis, donde lo pasó francamente mal porque lo sometieron a una intensa preparación en superficie sobre tierra.

Por entonces tenía un carácter insoportable, tanto, que cuando entrenaba en los centros de alto rendimiento de Ecubles, en la zona alemana, o de Bienne, en la francesa, rompió infinidad de raquetas que lanzaba contra el suelo al fallar un golpe.

Entonces se cruzó en su trayectoria el técnico sueco Peter Lindgren, quien lo domesticó hasta que pudo controlar su ira. Fruto de ello y gracias a su excelente servicio y volea, pronto empezó a ganar torneos locales y nacionales. Cerró su etapa júnior en 1997, ganando la Orange Bowl ante el argentino Guillermo Coria. Era su primer año en la ATP, en la que empezó como el 700º del mundo, tras haber sido elegido el «Mejor Júnior» del año.

En 1998, con sólo diecisiete años debutó como profesional absoluto de la ATP. Aquel año disputó sólo cinco partidos, pero terminó en el número 302 del ranking, con lo que en un solo año había avanzado 398 puestos. El año siguiente puede considerarse el de su auténtico debut en el circuito mundial, porque jugó ya varios torneos importantes, entre ellos Roland Garros, Wimbledon, Miami y Montecarlo. Terminada, pues, la temporada 1999, pasó a ocupar el número 64 de la ATP.

El año 2000 fue también de aprendizaje, sobre todo mirándose en el espejo de su ídolo moderno, Pete Sampras, aunque el suizo es un jugador más versátil porque se adapta mejor a todo tipo de superficies, incluida la tierra. Aquella temporada ya empezó a superar las primeras rondas, e incluso alcanzó los octavos de final de Roland Garros.

Ascenso imparable

En 2001 confirmó que su proyección era imparable. Llegó a cuartos de final de los torneos en los que en 1999 no pasó de la primera ronda y, además, consiguió su primer título de la ATP, el Torneo de Milán, jugado bajo techo, y acabó 13º del ranking. Terminó la temporada siguiente como jugador revelación de 2002, considerado el año de su consolidación tras ganar los torneos de Viena y de Sydney, así como el Master Series de Hamburgo. Alcanzó, además, la final de Miami, pero falló en Wimbledon y en Roland Garros, lo que le impidió alcanzar el segundo puesto del ranking de la ATP. Quedó sexto.

Al concluir el año 2003, la estrella suiza terminó en el segundo puesto de la Carrera de Campeones de la ATP tras ganar siete torneos: su primer Grand Slam (Wimbledon), y los abiertos de Houston, Marsella, Dubai, Munich, Halle y Viena; es decir, en todas las superficies. Además, se proclamó campeón de la Masters Cup, al derrotar en la final a Andre Agassi por 6-3, 6-0 y 6-4.

El 13 de septiembre de 2004 se convirtió oficialmente en el campeón de la Carrera de Campeones de la ATP, clasificación en la que se puntúa la actuación en los más relevantes torneos del año. Desde la creación de la era Open en 1968, era el tenista que más pronto alcanzaba la primera plaza de esta clasificación.

De esta forma, Federer, que humilló al excelente jugador australiano Lleyton Hewitt en la final del Open de Estados Unidos (6-0, 7-6 (7-3) y 6-0), le arrebató también la primera plaza del ranking mundial (número uno del mundo) al estadounidense Andy Roddick, quizás los dos únicos tenistas, junto al español Juan Carlos Ferrero, que pudieran hacerle sombra en esa nueva década del siglo XXI. Además de ganar en Estados Unidos, conquistó otros dos Grand Slam (Australia y Wimbledon), cinco Masters Series (Indian Wells, Hamburgo, Dubai, Gstaad y Toronto) y la Masters Cup de Houston.

domingo, 28 de febrero de 2010

¿De dónde viene la palabra ''tenis''?

La palabra "tenis" viene del inglés "tennis", deformación de la voz francesa "tenez!" ("¡tenga usted!"), que un jugador empleaba en el "juego de Palma" ("Jeu de Paume"), el precursor del tenis, para avisar al adversario de su saque inmediato.

lunes, 11 de enero de 2010

Ilusiones ópticas de los jueces de silla en tenis


Una nueva investigación, dirigida por David Whitney, profesor del Centro para la Mente y el Cerebro, y del Departamento de Psicología, en la Universidad de California en Davis, demuestra que los árbitros profesionales de tenis son vulnerables a cierta ilusión óptica cuando ven rebotar las pelotas en una línea o cerca de ella. El error de percepción, pese a ser común en el sistema visual, raramente se ha documentado en los deportes.

El error se produce porque la percepción de nuestro cerebro se retrasa unos milisegundos con respecto a la realidad. Mientras el cerebro está procesando la imagen de un objeto que se mueve, recibida de sus ojos, el objeto ya ha continuado su movimiento. Para compensar este efecto, el cerebro hace sus estimaciones sobre dónde debe ir luego el objeto, basándose en su velocidad y en la dirección de su trayectoria. La mayoría de las veces esas suposiciones dan buenos resultados, pero si el objeto se está moviendo muy rápido y experimenta cambios súbitos de dirección, como una pelota de tenis que rebota, las suposiciones pueden conducir a valoraciones equivocadas.

Whitney y su equipo repasaron un conjunto aleatorio de 4.457 puntos del torneo de Wimbledon del 2007. En todos los casos se grabó cuando la pelota de tenis aterrizó cerca o sobre la línea, y tres observadores especializados observaron cada jugada individualmente. También examinaron las repeticiones instantáneas.

Whitney esperaba que los árbitros vieran el rebote de las pelotas en la dirección de su movimiento original, lo que haría que vieran más pelotas aterrizando fuera de la línea. La hipótesis ha resultado ser cierta. El 84 por ciento de los 83 juicios incorrectos observados se debió a errores en los que la pelota fue declarada "fuera" cuando realmente estaba dentro.

domingo, 10 de enero de 2010

10 consejos psicológicos para el tenis

1.Intentar no pensar en cosas que nada tienen que ver con el tenis: marcador, pasado (mi rival siempre me gana / siempre gano a este rival, aquella bola era buena y me la ha cantado fuera, etc…), futuro (5-3 a favor / en contra, este set ya lo he ganado / perdido, …). El marcador también puede hacernos perder la concentración. La cuestión es que ninguna de estas cosas nos ayudan a jugar a tenis, puesto que no nos indican ni la posición en pista, ni el gesto técnico ni la estrategia frente al rival. Estos pensamientos suelen aparecer en los momentos de pausa entre punto y punto e incluso entre juego y juego.

2.Durante el juego, no se debe pensar ni analizar nada, simplemente se debe jugar a tenis. El análisis se debe realizar durante las pausas entre puntos o entre juegos, a poder ser acompañando dicho análisis con algún tipo de ritual conductual (ej: jugar con las cuerdas de la raqueta mientras las estamos mirando) para poder automatizar esta conducta. Durante el juego, simplemente se debe ejecutar la intención, sin tiempo de analizar.


3.La concentración enfocada hacia la pelota: especialmente en el momento del impacto, puesto que de este impacto depende la trayectoria de la misma y, si no focalizamos la atención hacia la bola, podemos fallar por muy preparada que tuviéramos la estrategia.

4.Reforzarnos ante los éxitos: es decir, cuando se realiza un buen golpe debemos reconocerlo como tal, mediante lo que se conoce como un refuerzo verbal (ej: ¡Vamosssss!). Cuando el resultado de una conducta es reforzado positivamente (entendiendo el refuerzo positivo como un premio), aumenta la probabilidad de repetir esta conducta.

5.Aprender de los errores: si ante un error golpeamos la raqueta contra el suelo o nos maldecimos, lo único que podemos conseguir es descentrarnos y sobrepasar el nivel idóneo de activación. Si, por el contrario, al cometer un error (ej: pelota a la red) analizamos el porqué y visualizamos (o gestualizamos) cuál debería haber sido el golpe para no fallar (ej: abriendo más las cuerdas), entonces el error se convierte en una fuente de aprendizaje que nos ayudará a evitar este error, y de esta forma le sacamos provecho al error.

6.Marcarse objetivos: una de las estrategias para alcanzar el flujo (estado de concentración estrecho hacia los estímulos importantes del juego) es marcarse objetivos, como por ejemplo intentar tres primeros saques seguidos, o devolver tres restos de primer saque, concentrándose para alcanzar este objetivo.

7.Autodiálogo positivo: hablarse positivamente entre punto y punto es una buena estrategia para autorregularse, reforzarse o planificar. Un punto clave es evitar a toda costa las autocríticas. También es esencial usar palabras o frases de autorrefuerzo como clave para obtener impulso adicional.

8.Inducir el buen humor: si estamos de buen humor disfrutaremos con el juego, nuestro autodiálogo será más positivo y no reaccionaremos agresivamente ante los errores. Para ello sugiero que forcéis una mueca de sonrisa, puesto que la configuración muscular que requiere la mueca de sonrisa hace que el cerebro la identifique como positiva y se encarga de segregar en la sangre sustancias de acorde con la emoción. (W. James se pregunto: ¿Lloramos porque estamos tristes o estamos tristes porque lloramos?)

9.Control del estado de activación: todos tenemos un punto de activación ideal, no es el mismo para todas las personas, pero suele ser constante para una misma persona. Si estamos demasiado acelerados, nos podemos bloquear y jugar con miedo; para ello sería preciso un autodiálogo de calma y sobre todo una respiración de relajación (aspirar lentamente, sostener unos segundos el aire y expirar lentamente). Si estamos cortos de activación, podemos sentir pereza, pocas ganas de jugar, etc…Entonces necesitamos aumentar la activación, ya sea realizando un buen calentamiento para aumentar la tasa cardiaca y apretando los dientes como cuando nos enojamos, para que el cerebro identifique la situación muscular como enojo y de la orden de segregar sustancias energéticas en la sangre para afrontar el enojo (ej: adrenalina).

10.Es muy importante no definir un partido de tenis como un problema, sino que cualquier competición debe ser conceptualizada como un desafío, para, de esta forma, disfrutar del proceso (el juego en sí) por encima del resultado (pensamiento en futuro).

viernes, 18 de diciembre de 2009

¿En qué se diferencian las distintas canchas de tenis?

El tipo de superficie de las pistas de tenis determina la velocidad y el movimiento de la pelota.




Ésta, por ejemplo, se frena en las pistas de tierra batida, lo que supone una
ventaja para los jugadores, pues no se ven obligados a forzar demasiado las articulaciones de las piernas. En tierra batida se disputan, entre otros, torneos como Conde de Godó y el Open de Francia.

Por el contrario, si se juega sobre hierba, como la que exhibe la pista del torneo de Wimbledon, la pelota alcanza mayor velocidad, su trayectoria resulta más difícil de determinar y el rebote suele ser bajo. Esto hace que los partidos sobre pista de hierba (en España sólo se encuentran en los clubs privados) sean más apasionantes.

Otras superficies rápidas son la moqueta y la sintética. Esta última está hecha con resinas, fibras, caucho u otros materiales. Aunque el bote de la pelota es rápido, los tenistas pueden intuir casi siempre su dirección. Campeonatos como el Open de Estados Unidos, el ATP y el WTA tienen lugar sobre canchas sintéticas.



Por su parte, las pistas de moqueta, como la del Master masculino, hacen que el bote sea menos intenso y que la pelota quede casi muerta en el aire.

jueves, 17 de diciembre de 2009

El Tenista del mes



A partir de ahora voy a escribir sobre un tenista cada mes.


El tenista del mes es Nikolái Davydenko por haber ganado el Masters de Londres.


Nacido en el 2 de junio de 1981 en Rusia, con sus metro setenta y siete (177 cm) sus 65 kilos y sus diez años como profesional lo han llevado a ganar múltiples torneos; 3 Masters 1000, 1 Wolrd tour 500, y 14 World tour 250.
El actual número 6 del mundo lleva una buena carrera y un buen puesto.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

El torneo de Londres

El torneo que se ha disputado del 22 al 29 de noviembre ha acabado con una final muy lejos de Nadal, que fue eliminado tres veces y no llegó a ganar ningún set.

La final se disputó el domingo 29; Juan Martín Del Potro contra Nikolái Davydenko. Ganó Davydenko en dos sets, 6-3,6-4.

Así el ruso añadió otro torneo más al listón.